viernes, 22 de junio de 2012
El esqueleto
Lo que vi, fue el reflejo de un cuerpo delgado con mala postura.
Levanté los brazos, pero en los espejos la imagen seguía quieta.
Me toqué la cara, pero los espejos seguían sin movimiento.
Finalmente, me quedé estática.
Y en los espejos apareció, lo que sería la danza de un esqueleto viviente.
martes, 10 de abril de 2012
Para Cristóbal
Y fue como si una estampida de caballos blancos liderada por un unicornio azul viniera directamente a buscarme.
En tu afán de envenenarnos con pequeñas dosis de incongruencia, acabé por marcharme.
Y ahora estoy aquí, con una cerveza en la mano y un “ni idea” en la cabeza. Intentando, a toda costa, huir de esa plaga de saltamontes carnívoros que lleva tu nombre.
Estoy aquí y espero que la próxima estrella se detenga por lo menos ocho días y me permita subir con todo y el cabestrillo que me detiene el brazo que tengo al lado del corazón.
Martina.
viernes, 27 de enero de 2012
Holding on
(similar a lo que se siente después de haberte intentado ahogar con un trozo de chuletón mal masticado)
y las ganas en las manos
(parecido a lo que se siente cuando tienes a tu alcance una bola gigante de plastilina color verde).
Me detengo
(como cuando te detienes súbitamente en el semáforo en rojo justo después de levantar la mirada del suelo)
y no respiro
(como si estuvieras muerta).
lunes, 23 de enero de 2012
Querido Cristóbal
El pasado viernes me di la oportunidad de ir una sesión más del Micrófono Abierto que organiza mi querido Hermingway. En esta ocasión los deberes eran escribir “algo” con estas diez palabras:
· mantecao
· país
· carta
· pararrayos
· doscientos
· cocodrilo
· indiferencia
· palomitas
· cocktail
· fiesta
Mi aportación, aunque corta, se las comparto aquí:
Querido Cristóbal,
Te escribo esta carta desde el pueblo para contarte lo que ha sido de mi vida desde que te has ido.
El día de ayer asistí, como cada año, a la fiesta del mantecao. Te podrá parecer algo extraño hacer fiestas en honor a un mantecao, lo sé, pero en mi país no es tan raro. San Mantecao ha sido el personaje más importante de toda la región desde que la familia de Don Venustiano trajo al pueblo el primer pararrayos, por allá del 1800. Es un santo de esos como todos, que hablan bonito y hacen milagros. Solo que éste es peculiar, hizo doscientos milagros a una misma persona hasta que lo proclamaron santo y de ahí nada, ni uno más. Supongo que al alcanzar lo que quería, se cansó y se fue a vacacionar. Como todos.
En fin, no te quito más el tiempo. Seguramente estarás disfrutando de ese sublime cocktail de palomitas que tanto te gusta, mientras lees estas líneas con la indiferencia de un cocodrilo.
Hasta pronto.
Martina
Los invito a hacer el ejercicio, verán que saldrán cosas insospechadas y muy agradables.
