“They are the proof that something was there and no longer is. Like a stain. And the stillness of them is boggling. You can turn away but when you come back they’ll still be there looking at you.” [...]
Totalmente de acuerdo!
La película la protagoniza una Nicole Kidman llena de fuerza y un resucitado Robert Downey Jr. más encantador que nunca.
Y aunque no estoy yo aquí para dar mi crítica de la película y mucho menos del trabajo de Arbus, me encuentro aquí para, como es mi costumbre, desnudar mi alma y compartir.
Fueron tantos los sentimientos que esta película encendió en mi que durante el camino de regreso a casa mi corazón latía con fuerza, quería correr, brincar, sentía que me quemaba, pensaba que de alguna manera tenía que apagarme para poder dormir sin el pendiente de tener que remendar al día siguiente mis sábanas agujeradas por el fuego. Así que, llegando a casa no tuve más opción que tomar a Lapy, abrir un documento en blanco de word office y comenzar a teclear.
Te amo con unas ganas endemoniadas.
Te amo desde que amanezco hasta que duermo y sigo soñando.
Te amo desde hace tiempo.
Te amo y la mayoría de las veces, te amo más.
Te amo a tí, mi monstruo interno, mi real caballero.
Este es mi yo a veces... bueno, la mayor parte del tiempo... está bien, corrijo:
Este es mi yo siempre: mezclita de locura y pasión con una pizca de poesía.
