domingo, 25 de octubre de 2009

Respuesta al reclamo de mi cuaderno por la no inspiración

Apareces entre palabras,
entre letras y renglones.

Condiciono la apertura
del cuaderno, al miedo...

... de encontrarme leyendo
tus poemas, tus historias.

martes, 20 de octubre de 2009

Preguntas de martes

Esta tarde de octubre y el poder romántico de música local que había estado escuchando me orilló a pensar en el amor...

Así, mientras disfrutaba de mi día, mi mitad romántica me lanzó la siguiente pregunta:

"Si tuvieras que relacionar el amor con algo físico, ¿que sería?"

Fije la mirada en mi ventana sin fin, y después de percatarme de su falta de simetría, suspiré. Lo primero que me vino a los labios fue:

"Definitivamente tiene que ser invertebrado"

Si el amor es un ser invertebrado, quisiera pensar que es como un molusco pero me gusta más la idea de decir que es como el mercurio. Si, el mercurio, el elemento de la tabla periódica:

mercurio. (Del lat. Mercurius.1.m. Elemento químico de núm. atóm. 80. Metal poco abundante en la corteza terrestre, se encuentra nativo o, combinado con el azufre, en el cinabrio. Líquido en condiciones normales , de color blanco y brillo plateado, es muy pesado, tóxico, mal conductor del calor y muy bueno de la electricidad. Se usa en fabricación de plaguicidas, instrumentos, espejos y, aleado con el oro y la plata, en odontología. Algunas de sus sales tienen aplicaciones médicas. (Símb. Hg, de hidrargirio, otro de sus nombres).

Después de leer esta definición encontrada en la RAE, creo aún más que el amor es como el mercurio, o bueno, al menos el amor que llevo dentro es como el mercurio.

Ambos son líquidos, es decir, si los viertes se desparraman sin más en pequeñas bolitas brillantes y plateadas pero si les das un poco de tiempo terminan por unirse y ser casi los mismos que antes, porque siempre habrá impurezas mezcladas, algunas podrán fortalecerlos y otras no. Los dos son muy pesados y tóxicos, si te descuidas te harán ver estrellas y hasta elefantes rosas, en pocas palabras ambos te llevan al cielo, cada uno a su manera. El mercurio y mi amor son malos conductores del calor, digamos que esto de demostraciones afectuosas en público no es lo nuestro, sin embargo si te pones listo y aplicas la correcta cantidad de voltaje saltarán chispitas luminosas. ¿La diferencia entre el mercurio y mi amor?... es que este último sí es abundante.