Hoy me encontré con dos espejos, que a su vez se encontraron de frente.
Lo que vi, fue el reflejo de un cuerpo delgado con mala postura.
Levanté los brazos, pero en los espejos la imagen seguía quieta.
Me toqué la cara, pero los espejos seguían sin movimiento.
Finalmente, me quedé estática.
Y en los espejos apareció, lo que sería la danza de un esqueleto viviente.
viernes, 22 de junio de 2012
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