Como cada día me levanto:
Pesadez en los talones y nuevo mensaje al móvil.
Otra vez las fotos.
Otra vez tu recuerdo.
Avanzo aletargada entre los obstáculos del pasillo sin fin.
La misma rutina.
La misma cara en el espejo.
Con este cansancio crónico me permito correr.
He alcanzado el autobús.
He perdido dos encuentros.
Sentada por ocho horas, máquina de escribir.
Con interrupciones de fotos.
Con pensamientos a tí.
De nuevo al autobús.
De nuevo la misma chófer.
De nuevo la misma ruta.
De nuevo la misma cena.
De nuevo el pasillo sin fin.
De nuevo esa cama sin tí.
Y como cada día me levanto:
Pesadez en los talones y nuevo mensaje al móvil.
...
jueves 19 de enero de 2012
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